Para hacer la revolución, se necesita un partido revolucionario, capaz de entender, comprender, analizar y ejecutar las políticas necesarias para la construcción conforme a la teoría revolucionaria Marxista-Leninista y Bolivariana, donde la conducción de la clase trabajadora y el pueblo marchan de la mano para obtener la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos. El partido revolucionario, sin los verdaderos revolucionarios como sostén del pueblo venezolano, será imposible alcanzar la independencia y liberación de las cadenas imperialista impuestas hace más de 40 años sobre nuestro país, su industria y la modernización de la agricultura no solo la mecanizada, sino también la urbana y peri-urbana.